“Pártase del estado del cuerpo humano, del existir, del estar en pie, del andar. Y finalmente, del saltar y el bailar. Porque, en efecto, dar un paso es un enorme acontecimiento, y no menos lo es levantar una mano, mover un dedo.”
Oscar Schlemmer
El Butoh permite desplegar preguntas en el espacio, donde lo importante no es hallar una respuesta, sino la intensidad de la búsqueda. Atravesar la danza siendo absolutamente permeables, abiertos a las circunstancias y a la escucha de la memoria que nos acompaña.
Butoh es ser aquí y ahora, hacer valioso cada momento de nuestra danza y nuestra existencia.
Acerca de los seminarios:
Abiertos a todo público.
Sin límite de edad.
No es necesario tener experiencia previa en butoh o en otros tipos de lenguajes corporales.
Acerca de Quío Binetti:
Quío Binetti, bailarina, coreógrafa, gestora, docente de danza butoh y de improvisación.
Su formación se desarrolla de manera independiente. Su interés y estudio sobre el Butoh se vuelve un aspecto fundamental en su trabajo y una posibilidad de construir puentes con otras áreas artísticas.
Acerca del butoh:
La danza Butoh nace en la década del 60 para formar parte de la vanguardia teatral japonesa.
Este fue un momento de inflexión para Japón, años turbulentos marcados por la posguerra.
La cultura americana penetraba desgarrando la cultura japonesa, modificando la estructura familiar tradicional, la política y la economía.
La modernización no podía ser aceptada, pero tampoco combatida.
Quedaba solo reírse de ella, reconstruir la tradición desgarrada y recuperarla como una pesadilla puesta en escena.
El Butoh aparece en esta pesadilla, como movimiento de contracultura frente a los lenguajes teatrales tradicionales japoneses (No, Kabuki, etc.) y frente la danza occidental norteamericana que penetraba velozmente.
El movimiento butoh comenzó como espíritu de revuelta, de resistencia, no solo como una técnica de danza o de movimiento.
Fue una propuesta de existencia distinta a la conocida hasta ese momento.
Los artistas de esta vanguardia desarrollaron la “estética del mal gusto”, valorando lo feo, lo grotesco, la inversión de los valores sociales y estéticos.
Para el butoh el cuerpo del bailarín no era una herramienta expresiva, sino que la búsqueda se basaba en dejar que el cuerpo hablara por si mismo, desplegara su humanidad sin prejuicios.
Valoraban la sensación, no el virtuosismo técnico.
Por eso no es una técnica de pasos ni un modo de moverse, sino que propone otra forma de abordar el cuerpo como espacio expresivo.
Si la danza occidental clásica se la representa por medio de cuerpos estilizados y bellos, con movimientos estéticos y armónicos el butoh propone otro concepto acerca de la danza.
El Butoh se basa en la improvisación de estados.
En la improvisación es necesaria una escucha profunda interna y del instante para desplegar sinceramente una danza.
Para encontrar la verdad del momento es necesario un proceso de deconstruccion, de alejamiento de lo cotidiano de no-objetivación del cuerpo, de ingreso a lo extraño y desconocido de nosotros mismos.
Atravesando prejuicios y límites culturales el cuerpo desarrolla una inteligencia diferente, despliega su memoria corporal, su intuición, las voces retenidas en sus huesos.
Butoh es devenir danza, devenir sensación.
La sensación atraviesa el cuerpo y toma la forma de un movimiento, un giro, un pez, un grito, un silencio. Se debe arriesgar la condición de “persona” para, en el mejor de los casos, perderla.
Dejar que el cuerpo hable por sí mismo con autenticidad y la intensidad del instante.
Butoh es aquí y ahora.
El cuerpo presente responde intuitivamente al instante como un animal al acecho.
Es presencia total, donde el bailarín debe desarrollar una habilidad especial para escuchar las fluctuaciones de la energía, para explorar su relación con el espacio que lo rodea y con el mundo. No es “hacer e cuenta que” sino Ser en presente.
Para más información acerca del workshop o la danza Butoh pueden consultar: www.quiobinetti.blogspot.com - fquio@yahoo.com
Quío Binetti / CV:
Bailarina. Coreógrafa. Directora. Docente de danza butoh e improvisación
Profesora e Instructora de educación física (IPEF). Profesora
de Yoga (Centro Ananda)
Curso Lic. En artes combinadas (UBA)
Desarrolló su formación artística de manera independiente.
Su interés y estudio sobre danza Butoh se vuelve un aspecto fundamental
en su trabajo.
Por lo que ha tomado clases con maestros argentinos y extranjeros de
este particular lenguaje: Rhea Volij, Ofelia Ledesma, Tadashi Endo,
Maura Baiocchi, Minako Seki, Stephane Cheynis.
Actualmente investiga como bailarina y directora acerca de la danza
Butoh y la improvisación escénica en presencia y entrecruce
con otros lenguajes (teatro, música, literatura, video, plástica).
Pertenece como bailarina e intérprete, al grupo La Brizna danza
Butoh, dirigida por Rhea Volij.
Dirige a la compañía Siquiera (compañía
conformada por alumnos de sus clases)
En el 2006 ha recibido el subsidio de Prodanza para la producción
de la obra La mujer que nació vestida estrenada el mes de Agosto
en el ciclo Experiencias en Escena del Centro Cultural Borges.
En el 2007 recibió el subsidio para jóvenes creadores
del Fondo Metropolitano de las artes para la creación de una
obra con la compañía Siquiera de danza Butoh.
En el 2008 recibe el subsidio de Prodanza para la creación de
La Aurora, que se estrenara en el 2009