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© Boris Lurie Art Foundation
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BORIS LURIE | Adieu Amerique | Gertrude Stein Collection. New York | © Boris Lurie Art Foundation
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En los meses de septiembre y octubre de 2020 se expondrán en el Centro Cultural Borges y en el Museo Judío de Buenos Aires, más de 200 obras. Esta será la mayor restrospectiva de Boris Lurie jamás vista en Latinoamérica. Y es sólo una pequeña muestra de la gran obra que se está difundiendo en todo el mundo, gracias a la labor de la Sra. Gertrude Stein y su equipo de la fundación Boris Lurie Art, que no solo difunde el arte de Lurie sino también el de todos los artistas del moviemiento NO!Art y quienes comparten sus ideales.

 

Boris Lurie fue un artista revolucionario comprometido con la humanidad. Transmitió este compromiso a través de su arte, dejando un legado importante en sus obras.

- 1924 - Boris Lurie nace en Leningrado, Rusia, y crece en Riga, Letonia.
- A sus 16 años es tomado prisionero por los Nazis y llevado a diferentes campos de concentración.
- 1941- Su madre, su hermana, su abuela y su primer amor son asesinadas por los nazis en Rumbula, una de las masacres más aberrantes de la historia donde fueron fusilados alrededor de 30.000 judíos en el transcurso de dos días.

A pesar de haber padecido lo peor que le puede suceder a un ser humano que es vivir el asesinato de sus seres más queridos, la tortura y la esclavitud, salió adelante viviendo con la dolorosa premisa de no olvidar y luchando contra todo aquello que quería que nunca más volviese a suceder.

- Después de su liberación, permanece un año en Alemania trabajando como traductor para el cuerpo de Inteligencia de la Armada Americana.
- 1946 - Se muda a la ciudad de New York donde comienza su carrera artística.

Habiendo sobrevivido a los horrores del Holocausto, vivir en New York representaba una confrontación muy fuerte para el artista lo cual se refleja en toda su obra. Por eso dedicó su arte a la verdad. Verdad del comportamiento humano y sus drásticas consecuencias que conoce a un nivel impensable como testimonio encarnizado de la tragedia más grande de la humanidad. Sus obras no sólo referencian su cautiverio sino que se extienden y reafirman denunciando las miserias de la posguerra. Todo el dolor que no quiso ocultar y que a su alrededor parecía ocultarse en el triunfalismo de una sociedad hipócrita.
Para romper con aquella fachada, Lurie mostraba la peor cara de la humanidad. Todo aquello que contribuía a la destrucción del individuo y que estaba cubierto bajo un velo de normalidad consumista. Su forma de mostrarlo era transgresora y utilizaba la superposición de imágenes y la fragmentación como una explosión, piezas rotas superpuestas unas sobre otras. Para sus collages recortaba publicidades y noticias de diarios y revistas, las piezas de esa aparente "realidad" que partía en pedazos para deconstruirla y presentarla como realmente estaba: desmembrada, así como su espíritu que no se podía mostrar entero porque no lo estaba.
Entre sus obras se encuentran mujeres desmembradas – que remiten a la mujer como víctima del Holocausto -, las “Pinups”– que remiten a la mujer objetivizada, víctima del consumo -, por otro lado “Hombres Alterados” – que remiten al político corrupto, al hombre con poder, al hombre alienado por el consumo - , el sadomasoquismo – remitiendo a la dominación y al tabú-, y muchos NO.


El NO de Lurie, es un NO a la negación, un NO para descubrir la realidad y para la construcción de un mundo mejor a través de la verdad. Un NO con mayúsculas, como un grito que dice: Despierten!

Su obra era fuerte, contemporánea y confrontativa. Como Lurie mostraba duras e indeseables realidades y no formaba parte de las corrientes artísticas de su época como el Pop Art y el expresionismo abstracto, no tuvo el reconocimiento por parte de los críticos de arte que solo promocionaban a los artistas cuyas obras eran políticamente "correctas". Además como sobreviviente representaba lo que no querían ver, y él mismo se manifestaba como firme opositor, declarándose Anti-Pop.

- 1959 - Crea el movimiento NO!Art junto a los artistas San Goodman y Stanley Fisher.

Boris Lurie creía en la libre expresión y en el arte al servicio de la verdad, no en el arte para la venta, al servicio del poder u oprimido por el esteticismo.
Por ello fundó el Movimiento NO!Art, al que se sumaron, compartiendo los mismos ideales, importantes artistas como Rocco Armento, Isser Aronovici, Enrico Baj, Herb Brown, Allan D'Arcangelo, Erró, Dorothy Gillespie, Ester Gilman, Allan Kaprow, Yayoi Kusama, Jean-Jacques Lebel, Suzanne Long, Michelle Stuart, Aldo Tambellini y Wolf Vostell.
Este colectivo artístico no solo recuperaba en las obras los hechos de la vida real sino que denunciaba y decía NO a las injusticias y los males de la sociedad, oponiéndose al consumismo, capitalismo, políticas colonialistas, armamentismo y guerras.
Lurie y los artistas del NO!Art también se manifestaban en contra de esta elite del arte en la que se beneficiaban mutuamente siempre los mismos miembros de un círculo cerrado estableciendo las pautas de un "único" y "buen" arte.
Desde entonces, y gracias a la colaboración de la mecenas Gertrude Stein, quien desde un principio supo ver el valor de sus expresiones, comenzaron las exposiciones de arte más vanguardistas.

- "The Vulgar Show" (1960), "The Doom Show" (1961), "The NO! Show" (1963), "The SHIT show" (1964)

En 1963 en una exposición compartida con el grupo del NO!Art en la Galería Gertrude Stein de New York, Lurie presentó una obra que causó gran impacto en el público y en la crítica. En un collage superpone una fotografía de los cuerpos sin vida del campo de concentración (fotografiados por Margaret Bourke-White) con la imagen de una mujer desnuda pin up (desnudo erótico para el consumo de las masas): el mensaje de Boris se vuelve muy contundente.
Lurie nunca dejó de involucrarse a través de sus obras y en sus escritos. Y ese era su mayor valor.

- 2008 - Boris Lurie fallece en New York y es enterrado en Haifa, Israel.

A Boris Lurie lo ocultó la historia, y ese ocultamiento es parte de la historia de nuestra humanidad. Ha llegado el momento de difundir este gran legado en favor de la verdad, que será siempre actual porque es relativo al comportamiento humano.
No podemos olvidar que nuestro país vivió el Proceso de la Dictadura Militar con miles de desaparecidos; que hemos sufrido dos grandes atentados: a la Embajada de Israel y a la AMIA; que la mujer ha sido y sigue siendo maltratada; que hay racismo y sexismo. En la medida que cada uno no exprese su pensar y mire para otro lado, la verdad puede ser fácilmente manipulada. No seamos indiferentes.