25-anios-2-2.png
El Borges en casa
Martín Reyna
Pinturas
Círculos, 2019. Tinta sobre papel.
Círculos, 2019. Tinta sobre papel.
Sin título, 2019. Tinta sobre papel.
Sin título, 2019. Tinta sobre papel.
Perspectiva en negro y rojo. Tinta sobre papel.
Perspectiva en negro y rojo. Tinta sobre papel.
Sin título, 2018. Tinta sobre papel.
Sin título, 2018. Tinta sobre papel.
Sin título, 2019. Tinta sobre papel.
Sin título, 2019. Tinta sobre papel.
Sin título, 2020. Tinta sobre papel.
Sin título, 2020. Tinta sobre papel.
Perspectiva azul, 2020. Tinta sobre papel.
Perspectiva azul, 2020. Tinta sobre papel.
Negro y rojo, 2020. Tinta sobre papel.
Negro y rojo, 2020. Tinta sobre papel.
Perspectiva en negro, 2020. Técnica mixta sobre papel.
Perspectiva en negro, 2020. Técnica mixta sobre papel.
Perspectiva, 2020. Técnica mixta sobre papel.
Perspectiva, 2020. Técnica mixta sobre papel.
Cuarentena, 2020. Técnica mixta s/papel.
Cuarentena, 2020. Técnica mixta s/papel.
Cuarentena, 2020. Técnica mixta s/papel.
Cuarentena, 2020. Técnica mixta s/papel.
Sin título, 2020. Tinta sobre papel.
Compartir

MARTÍN REYNA
Pinturas

Martín Reyna (1964, Buenos Aires, Argentina). El artista argentino trabaja entre París (ciudad donde reside) y Buenos Aires. Perteneciente a la generación de artistas de los 80´, Reyna cuenta con numerosas muestras individuales aquí y en el exterior, entre las que se destacan la Maison D´Amerique Latine (París); el Instituto Italo Americano (Roma) y Galería Hogar Collection (Nueva York), entre otras. Su obra forma parte de colecciones nacionales e internacionales. Es artista de la Galería Del Infinito (Buenos Aires). En el Centro Cultural Borges, la obra de la artista fue presentada en el marco de las exhibiciones de la Colección de Arte Argentino Contemporáneo de Esteban Tedesco, organizadas por Lía Cristal. Mencionamos tanto las exposiciones curadas por el destacado crítico de arte francés Phillipe Cyroulnik, un profundo conocedor del arte argentino, como las dos ediciones de “Secretos Compartidos”, realizadas bajo nuestra curaduría.
Adentrarse en la obra de Martín Reyna es ingresar en una experiencia casi mística. La belleza del color; las perspectivas fugadas al infinito; las formas que parecen inspiradas en los arcos románicos de las primeras abadías y monasterios del medioevo y las tintas que se diluyen en el papel o en la tela, nos sumergen en una experiencia sensible y contemplativa al observar sus obras. El agua, elemento fundamental en la obra de Reyna, actúa como elemento diluyente y desintegrador. Su fuente de inspiración para ello: los videos de Bill Viola, con los que tomó contacto durante la exposición en el Hospital de La Salpêtrière , donde se observa la desintegración del cuerpo bajo el agua.
El proceso creativo de Reyna dirige la atención sobre probables aspectos de su personalidad. La base de sus abstracciones esta siempre bien plantada y ordenada. Bien se trate de círculos concéntricos pintados en cuadrantes bien definidos, como es el caso de su obra Círculos, 2019; manchas de colores perfecta y simétricamente pintadas en hileras, o rectángulos con colores planos, que parecen teclas de piano a punto de inciar una melodía, la exquisita sensibilidad de Reyna por el color, la luz y el orden, son siempre una constante. Sobre estas formas, Reyna deja caer hileras de tinta que van encontrando su camino al andar. En el recorrido, a veces estas cambian de color al amalgamarse con otros colores. Las líneas parecen tener un recorrido muy definido. Da la sensación que el artista tuviera muy claro el destino final de ese recorrido hacia el cual fluye su obra y tal vez aún, de su propio destino. En Reyna, la definición de lo bello se manifiesta puramente en una serie de emociones, donde el color y la materia son primordiales para reflejar la belleza interna. Asi entonces, observando su obra, concluimos en la frase de Kandinsky :“El artista es la mano que, mediante una tecla determinada, hace vibrar el alma humana!”.

Virginia Fabri / Eduardo Stupía