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La línea piensa en el CCBorges | MEMORIA

El proyecto La línea piensa se funda en el año 2006 cuando Luis Felipe Noé y Eduardo Stupia proponen al Centro Cultural Borges crear un ciclo de muestras dedicadas especialmente al Dibujo. Este proyecto nace del convencimiento de que el dibujo, en nuestro país, no se encuentra lo suficientemente valorado a pesar de tener grandes exponentes. Por esta razón ambos deciden generar un espacio que llene ese vacío y que expanda el campo de esta disciplina.  Así,  el Centro Cultural Borges organizó un equipo de trabajo coordinado por Laura Spivak, Valeria Traversa y actualmente Melina Ojagnan;  que junto a Luis Felipe Noé y Eduardo Stupia comenzará a trabajar en la convocatoria de los artistas y producción de las muestras. La primera exposición, cuyo protagonista fue el dibujante Armando Sapia, se lleva a cabo en marzo de 2006, dando comienzo al ciclo que continua sin interrupción hasta el día de hoy. 

En los primeros años, las exposiciones se organizaron según un cronograma irregular que fué tomando forma hasta definirse en un formato mensual que se prolonga hasta la actualidad. También se destinó una sala fija (sala 10) ubicada en el ingreso del Centro Cultural que permite una gran difusión del ciclo. 

Cada muestra lleva un catálogo digital diseñado por Eduardo Stupia que contiene imágenes de las obras y un texto de presentación del artista y de la exposición. 

Se ha invitado a participar a artistas de todo el país con el objetivo de generar una mayor visibilidad y propiciar el intercambio entre la comunidad artística nacional. Desde el año 2009 se han realizado muestras de la línea piensa en diferentes provincias del país como Córdoba, Santa Fé y Chaco. Esto ha permitido un verdadero crecimiento del ciclo  a nivel nacional.


LA LINEA PIENSA 100 / MARZO 2018

Con una gran satisfacción no exenta de orgullo, y a la vez con un dejo de genuina sorpresa, quienes hacemos La Línea Piensa celebramos haber llegado a la muestra número 100. 

Desde luego, cuando lo iniciamos en el mes de mayo del año 2006, no imaginábamos que el ciclo iba a sostenerse durante tanto tiempo, ni tampoco que tendría la adhesión ni la repercusión que logró entre los artistas, el público y demás actores del medio artístico local.

A la vez, La Línea Piensa ha alcanzado felizmente esta suerte de mayoría de edad gracias al apoyo y a la generosidad del Centro Cultural Borges, de su director Roger Haloua, y de la Fundación Tres Pinos, quienes apostaron sin vacilaciones ni recelos al sostenimiento del ciclo, algo que no siempre es habitual ni factible en este medio.
También, las tres coordinadoras (Laura Spivak, Valeria Traversa y la actual, Melina Ojagnan) aportaron el esfuerzo, el talento y el espíritu tan decisivos en el imprescindible aporte logístico para que la continuidad de las muestras resultara efectivamente ininterrumpida. Lo mismo vale para el equipo de montaje y el resto del personal involucrado del Centro Cultura Borges, quienes con su enorme predisposición invariablemente positiva quienes hicieron todo más fácil cada vez que las cosas amenazaban con complicarse demasiado.
Ya hemos dicho que propusimos el ciclo como una manera de rescatar y exhibir aquellas maneras y formas de la práctica del dibujo que se destacaran por la autonomía y la invención poética en los lenguajes de la línea, antes que por la sujeción y el sometimiento de los mismos a la hegemonía de la representación.
Huelga decir que, hoy en día, ese pequeño manifiesto ha quedado saludablemente desactualizado, habida cuenta del modo en que el dibujo se ha expandido, desarrollado y transformado en el heterogéneo concierto de las prácticas estéticas actuales, diluyendo sus propias fronteras y salteando sus límites conceptuales como disciplina, convirtiéndose en un campo que sigue expandiéndose y revelando nuevas e inesperadas fisonomías.
Esta certeza de algún modo nos obliga a mantener la apuesta a la vitalidad del ciclo con una mirada permeable y lo más amplia posible, teniendo en consideración la mayor diversidad en las expresiones exhibidas, aunque sin perder de vista que La Línea Piensa se define fundamentalmente como un espacio pedagógico antes que curatorial, en el sentido de que privilegia mostrar maneras de dibujar antes que ideologías, y prácticas específicas antes que identidades de artistas.


Luis Felipe Noé - Eduardo Stupía

Fundador: Luis Felipe Noé | Director del proyecto: Eduardo Stupía
Coordinación: Melina Ojagnan