25-anios-2-2.png
La Línea Piensa
Muestra # 51
Omar Panosetti
Territorio
Inauguración16.12
Cierre27.2
Omar Panosetti
Compartir

La ciudad como metáfora

Cuando escribo un prólogo de una exposición siempre el título me surge después de haber escrito el texto, pero no es este el caso. La ciudad como metáfora es lo primero que pensé al iniciar esta tarea sobre un artista mucho (muchísimo) más joven que yo, pero que conozco de hace aproximadamente un cuarto de siglo. Sé, por lo tanto, que su tema es siempre el mismo – la ciudad- y su manera de resolverlo siempre evoluciona. No se trata de una obsesión, sino de una problemática metafórica como conciencia vital. La causa -la problemática urbana- se repite, pero en estado de conciencia evolutiva permanente.
La definición de metáfora que extraigo de una enciclopedia es “figura retórica consistente en la sustitución del término propio por otro que tiene con él una relación de analogía. Para que esta sustitución analógica pueda realizarse es imprescindible que alguno de los componentes semánticos de ambos términos sean idénticos”. La metáfora urbana de Panosetti trabaja como un espejo – la relación de analogía- lo espejado está en el espejo y éste en lo espejado.
Panosetti elabora la imagen de su extrañamiento urbano al mismo tiempo que su identificación ciudadana con el dibujo, o sea con la línea que define conceptos que sólo va conociendo en la medida de su formulación. Pero luego los va adjetivando por medio del color, de tal manera que sus dibujos son posibles de contemplar como pinturas (aún cuando recurra únicamente al blanco y negro, que los utiliza como colores) 
¿Y que es lo que hay en la profundidad de sus metáforas más allá de la obviedad de poner afuera (meta-fora) su relación con lo urbano como objeto?
Como todo espejo invierte escrituras – apela a menudo a letras- pero el contenido es el secreto del hombre atrapado en su alienación. Sus obras recurren a tres lenguajes – la línea, el color y las palabras- y al mismo tiempo, entre ellos se aclaran y se confunden porque la metáfora los supera: ninguno sirve por si mismo porque lo que quiere precisar es justamente lo impreciso. Sus obras muestran a la ciudad como si fueran monumentos, pero al mismo tiempo, montañas u hombres, o sea son ajenas a la naturaleza y se identifican con ellas, son monstruosas y se emparentan con nosotros. Ahora que se habla de poesía visual, pensando ante todo en lo escrito como imagen, se suele olvidar que la representación de algo significa nombrarlo y que, por lo tanto, la definición de poesía visual debe encontrarse en la interrelación entre la imagen y sus contenidos implícitos. 
¿Cómo, si no, nos referiríamos a Odilón Redón? Pero la poesía de Omar Panosetti es de otro tiempo y lugar, y habla claramente de Buenos Aires entre el siglo XX y el XXI.

Luis Felipe Noé